Volvemos a incluir este artículo con invitación a las próximas convocatorias.
BICICLETA: ¿OCIO, DEPORTE O MEDIO DE TRANSPORTE?
Estamos seguros que la experiencia que proponemos sorprendería a muchos que nunca pensarían en las ventajas y la satisfacción que recibirían, tanto de tipo físico, como anímico, como de autoestima, por utilizar la bicicleta como medio de transporte.
Estamos tan imbuidos de la idea, y más los más jóvenes, de las ventajas y la satisfacción de conducir un automóvil, si es de gama alta mejor que mejor, que nos negamos la oportunidad de utilizar un medio tan simple, barato, y sobre todo ecológico que, ni contamina ni gasta gasolina, y que se aparca en cualquier parte a coste cero.
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El inconveniente, el sudor. Si circulamos en bicicleta a velocidad de paseo, pausadamente, apenas sudaremos más que si camináramos, caso contrario sudaremos
, lo que supone un impedimento para que muchos utilicen este medio de transporte al ir a trabajar. Para ello, hay soluciones artesanales como llevar algo para cambiarse y lavarse el sobaquillo en el lavabo. Teniendo, no obstante en cuenta las ventajas inequívocas, tanto sociales, como de todo tipo de este medio, tendríamos que pedir a sindicatos y empresas que se implementen soluciones más racionales que minimicen este problema. Para ello exigir, por una parte aseos con duchas en los centros de trabajo y paralelamente algún espacio para tener mudas y algo de ropa de repuesto para los empleados. En centros en que los trabajadores, por la naturaleza de su trabajo, necesitarán ducharse al final de la jornada esto ya está previsto. En otras muchas empresas, aunque no pensando en este problema específico, lo tienen ya resuelto.
El otro inconveniente serio es el riesgo. En grandes ciudades, en las que además escasean los carriles bicis, el circular entre los automóviles supone un riesgo, que aunque no tan grande como se suele creer, no cabe duda de que existe. El miedo es libre y entendemos que muchos rechacen el circular por las calzadas de nuestras ciudades sobre dos ruedas en un medio tan precario. El que esto escribe, ya jubilado, con sesenta y siete años, acostumbra a moverse, por una ciudad tan poco preparada como Madrid, por este medio. Si esta sana costumbre se generalizase, nuestros autoridades municipales no tendrían más remedio que cambiar sus políticas de movilidad, centradas fundamentalmente en el coche privado, las más de las veces con un solo ocupante, casi siempre sin justificación, salvo el egoísmo e insolidaridad en que nos hemos instalado en el mal llamado primer mundo. Como niños malcriados pensamos que podremos seguir derrochando recursos no renovables y contaminando a troche y moche como si sus consecuencias nunca nos alcanzarán a los mejor instalados. Muchos pensarán que la alternativa es el respirar aire más limpio en la periferia de nuestras ciudades, una parte del día, en urbanizaciones solo reservadas para los más ricos. ¿Hasta cuando?
Desde estas páginas os invitamos a todos aquellos que no tengan algún inconveniente de salud para pedalear, o que no vivan excesivamente lejos de sus destinos habituales, a experimentar los beneficios del ciclismo de transporte. Os sorprenderá cómo en muchos casos no supondrá un aumento significativo del tiempo dedicado a transportarse. Ganaremos todos en salud, y no solo los practicantes sino todos, al respirar un aire más limpio.
Finalmente recordaros un par de lemas de “La Masa Crítica”, movimiento mundial para la defensa de la bicicleta como medio de transporte. “Alegría entre las piernas” y “No contamina ni gasta gasolina”. En Madrid, los seguidores de este colectivo, nos ponemos de acuerdo para circular juntos los últimos jueves de mes (doce meses al año), a partir de las 20 horas partiendo de la Plaza de Cibeles.
En Moratalaz quedamos los penúltimos jueves de mes a las 20:00 en la Plaza del Encuentro para circular juntos por el barrio. La próxima edición es el jueves 22 de septiembre. Para la bicicrítica quedamos una columna desde nuestro barrio, también desde Encuentro a las 19:15 (29 de septiembre).
¡Ánimate, no te arrepentirás!